Soy SANDRA GRUNAUER

ARTISTA DEL DISEÑO

CREATIVA

ECO RESPONSABLE

TRANSFORMADORA

Soy SANDRA GRUNAUER

ARTISTA DEL DISEÑO

CREATIVA
ECO RESPONSABLE
TRANSFORMADORA

«Adoro recuperar cosas e imaginar cómo darles utilidad»

Cómo descubrí mi pasión.

En mis épocas de infancia los legos no tenían manual de instrucciones y tampoco modelos. Jugaba con ellos, los construía y destruía, fabricaba pequeñas casas con sus espacios, prácticamente hacía planos en 3D. Tenía una sola barbie y me encantaba fabricarle su casa en una repisa y con otros juguetes o los legos le construía su mobiliario, recortaba un paisaje y lo pegaba, un par de telitas al costado y ya tenía una ventana con sus cortinas.

Siendo mas grande, recuerdo unas vacaciones que fueron muy constructivas en el taller de mi abuelo, donde me enseñó a utilizar sus herramientas e hicimos bloques y tablitas de madera para que pueda construir lo que sea. A veces me acercaba y le preguntaba si podía ayudarlo y me pasaba horas atornillando, desentornillando, lijando o puliendo. Era divertido «jugar» con mi abuelito.

,Al momento de entrar a la universidad había que elegir la carrera y realmente pedí hacer decoración, pero en los 80’s en el Perú no había dónde estudiarla y me propusieron arquitectura. Por circunstancias de la vida, opté por estudiar publicidad y marketing en un instituto. Trabajé un par de años en el ambiente publicitario y luego emigré a Ginebra, Suiza para ver otros horizontes; estudié secretariado porque tenía que ganarme la vida y trabajé por varios años en esa área hasta que la empresa cerró y…. ¡me quedé sin trabajo.!! 

Pero ahí viene lo bueno, mi vida giró enormemente y conseguí según yo, el mejor trabajo del mundo, ¡ser mama! Durante varios años me ocupé de mis hijos y de mi hogar y finalmente me inscribí a una formación de arquitectura de interiores en Ginebra. 

Realmente decorar y renovar es mi pasión y uso muchísimo mi creatividad, imaginándome cómo reacomodar un espacio pequeño, y hay trabajo por hacer, ya que aquí los apartamentos mas grandes miden 100m2 y no todos pueden tenerlo, hay muchas familias que viven en espacios de 60m2 donde hay que hacer malabares para que todo entre en el salón, cocina, 2 o hasta 3 dormitorios y el infaltable balcón. Siempre estoy dando consejos de cómo ambientar la casa de alguien, observo mucho los espacios y comienzo a imaginarme cómo podría acomodar las cosas, o si el lugar está bien acomodado me da una sensación de bienestar.

De ahí nace otra pasión: la transformación de objetos.

Acá en Ginebra se deshecha cosas rápidamente aunque sigan sirviendo o funcionando y pueden ser aún útiles, entonces nació mi idea de darles una segunda oportunidad y colaborar con el medio ambiente evitando el consumo excesivo o deshchando cosas.

 ¿Por qué no reutilizar?  Ya sea al desmontar una cocina o renovar una casa, se podría reutilizar lo existente y darle una nueva oportunidad como a la cañería y los lavatorios, si se los limpia bien, se ven como nuevos y los salvamos de ir a la basura y contaminar menos. 

Me encanta pasearme por las construcciones o ferreterías y ver los materiales, los muros, el concreto, encontrar cosas sueltas e imaginarme en qué podría transformarlo.

Quiero lograr que las personas que viven en espacios pequeños se sientan cómodas, ayudarles a encontrar espacio con mobiliario funcional o con armarios que se integren a la decoración sin tanta recarga y creando ilusiones ópticas de amplitud.